Enamorarse No Es Amar

Uno empieza a amar una vez que la ilusión se desvanece y es capaz de ver a la otra persona tal cual es, con sus defectos y virtudes, con sus errores y aciertos, con su pasado, con su presente, sus expectativas, costumbres, enojos, alegrías, tristezas, sueños y talentos; con sus días de cansancio, noches de insomnio, momentos de malhumor, incluso días de enfermedad.

Detrás de muchos desacuerdos, peleas, silencios cargados de tensión y reconciliaciones apasionadas… debe estar presente el respeto por el otro, la confianza y lo más importante, comunicación. Debemos aprender a ser claros con lo que queremos con esa persona.

Cuando se comienza una relación tenemos que ser muy conscientes de que el otro es una persona igual que uno; con pensamientos, decisiones, acciones y sentimientos distintos a nosotros.

Aceptar al otro con todo lo que trae consigo. Cada persona es compleja y perfecta en su propia manera, ¿Por qué cambiarla? ¿Realmente queremos a una persona o buscamos a una marioneta? No lo entiendo.

Yo busco amar y admirar a la persona que elijo para mí, pero no quiero que sea exactamente como yo, que actúe como yo o que sienta como yo. Me encanta sorprenderme y aprender de nuestras diferencias, y sobre todo, conservar la individualidad y personalidad de ambos. 

No Nací para ser Hipócrita

Así es, no nací para fingir algo que no soy. La mentira y la manipulación no fueron hechas a mi medida. ¡Y me alegro! Hace algunos meses fue mi cumpleaños. Y la verdad es que me sorprendí muchísimo al ver la enorme cantidad de personas que me desearon un lindo día, incluso personas que yo creía que probablemente no se acordarían de mi existencia. Me sentí muy, pero que muy afortunada y querida por todos ellos.

Un pensamiento cruzó mi mente…

No soy tan mala como dicen…

¿Y quiénes lo dicen?

Los estúpidos, también los envidiosos, pero ese es otro tema.

Estoy tratando de convencerme a mí misma de que lo que ese tipo de personas opine sobre mí, no tiene que ver directamente con mi forma de actuar o de ser, sino que es el fiel reflejo de toda la mierda que ellos llevan adentro.

Con las personas que quiero suelo mostrarme muy vulnerable, fiel y transparente sin miedo a que me hagan daño. El gran problema es que con las personas fuera de mi círculo más íntimo, suelo mostrarme brutalmente franca.. sobre todo cuando veo la falta de sinceridad, y suele jugarme muy en contra. Tal vez es mi método de defensa ante el posible rechazo, como que prefiero que me rechacen por ser como soy y no que me acepten por ser una farsante. La honestidad conmigo misma está por encima de todo lo demás. Es por este defecto que termino quedando como la mala de la película constantemente. Pareciera que me olvido de que la gente «normal» es hipócrita, muy mala -por lo general- y retuerce cualquier situación utilizando mi franqueza a su favor.

Quizás ustedes no me crean, pero hay personas tan hábiles en estas cosas que lo hacen con una naturalidad increíble. Incluso yo misma he caído en esas trampas. Llegué a pensar mal de personas que en realidad estaban siendo sinceras solo porque alguien me hizo «ver» la forma de actuar de dicha persona. Y me di cuenta de cómo eran las cosas realmente cuando me tocó a mí quedar en ese lugar.

Quisiera ser un poco más inteligente a la hora de decir lo que siento y lo que pienso, pero por más que lo intente no lo puedo disimular. Porque no nací para disimular. Me cuesta mucho tener que controlar mi temperamento cuando algo me molesta o me incomoda. Sé que es algo que tengo que aprender. Debo trabajar mucho en mi forma de expresarme en esos momentos más difíciles, ya que no es mi intención herir por causa de mi brusquedad.

El Privilegio de Ser Diferente

Para empezar, siempre tuve un trato distinto por parte de mi familia, docentes, compañeros de clase, etc.

De niña era la típica solitaria, que siempre jugaba sola, dibujaba, coloreaba y se creaba sus propias historias fantásticas en su mente. Todo comenzó cuando me venía la locura y me disfrazaba con lo primero que encontraba.

Recuerdo que mi tía me había hecho unas enormes alas de mariposa con cartón. Yo estaba realmente muy feliz y agradecida por ello. Una de las cosas que más solía hacer era coleccionar insectos debajo de mi cama, con la esperanza de que vivieran por siempre… en un frasco… sin oxígeno… y algunas hojas marchitas… luego me di cuenta de que debía hacer pequeños orificios en la tapa del frasco «para que pudieran respirar», según yo. Ya saben… esas cosas de niños curiosos que no tienen nada más interesante que hacer.

Mientras pasaban los años ese rasgo creativo más se acentuaba. Me enredé en mi propio mundo ignorando los problemas a mi alrededor.

Comencé a interesarme por la música… escribir mis propias letras como medio de expresión en ese momento. También me gustaba mucho bailar, cuando todos se iban de casa yo corría a poner la música bien alta. Me encantaba Camp Rock y High School Musical.

En eso, aprendí a editar videos caseros, me fui metiendo en el mundo del teatro. Soñaba con ser actriz… hasta que se me ocurrió crear mi propia telenovela. Tomé la cámara de mi abuela y empecé a filmar todo lo que me llamaba la atención. Las plantas en el patio, el movimiento de los árboles con la brisa de verano, momentos familiares y cosas por el estilo.

Ese intento de «telenovela» se llamaba Rebeldes x Amor. Obviamente fracasó por una pequeña falla… Me faltaban actores. Lo cual me frustraba muchísimo. La trama que me había inventado era similar a Chiquititas. Pero aún así quería que alguien conociera mi proyecto. Se me ocurrió subir dos capítulos a YouTube. Pero, ¿Qué pasó? Bueno… tras recomendar mi canal a muchas personas de mi escuela… comenzaron a burlarse, a criticarme y la cosa se volvió insoportable. Borré ese canal por completo y ya no quería que volvieran a saber acerca de mí nunca más. Me encerré aún más en mi burbuja. No podía soportarlo. Fueron tiempos muy duros de mi vida.

Más tarde, comencé a practicar distintas técnicas de canto. Cuando todos salían, ahora no bailaba. Se me había ocurrido que quizás podría ser cantante. Prendía la música, me paraba frente al ventilador (sí, suena muy extraño, pero me encantaba el sonido de mi voz y mis cabellos al viento) y me ponía a cantar las canciones de Camila, Reik y La Oreja de Van Gogh.

Pasaron algunos años, y me dije… ¿Y si escribo un libro? Mm.. ¿Pero, de qué sería? ¿Y si doy a conocer mi propia historia? ¿Dónde lo publicaría? ¿Quiénes lo leerían?

Durante mucho tiempo mantuve todas esas interrogantes en mi cabeza. Hasta que varios profesores, quienes leyeron muchos de mis escritos, me preguntaron… ¿Por qué no escribís una novela?

Era exactamente la pregunta que necesitaba para decidirme. Así que lo hice. Mi historia favorita era El Diario de Ana Frank. Quería ser como ella, entonces comencé a escribir y borrar, una y otra vez. El primer intento de novela fueron varios relatos sueltos publicados en Wikipedia. Luego me los borraron. Lo cual me frustró demasiado. Hasta que por fín, gracias a un buen amigo, descubrí Wattpad. Y desde ese momento nunca abandoné la plataforma, es el día de hoy que logro encontrar mi lugar privado y acogedor, donde me siento muy a gusto.

Pocos años después, me decidí por ingresar a una escuela de arte y estudiar diseño gráfico. Mi gran sueño de ser una artista, poco a poco se está haciendo realidad. Claramente mi lugar en el mundo es esa institución, ahí están mis pares, las personas diferentes igual que yo. Ahí es donde logré tener muchísimos amigos. Ya no tengo que ocultar quien soy para que no me vean, porque ellos me quieren por conocer mi verdadera luz.